Queridos aficionados. El fútbol es grande. Grande en dimensión, grande en emociones y fuente de sentido, grande en proezas humanas y superación y grande en disparidad de criterios y discrepancias.
Referido a las discrepancias, quizás hemos de entonar un mea culpa. Puede que quienes aseveren que hagamos alusiones en relación a los dos grandes, Barça y Madrid, tengan una razón objetiva.
Puede que quienes afirmen que el contenido principal de este post debería versar sobre el espectacular Atlético de Madrid-Valencia de ayer estén en lo cierto. Descuiden, lo vivido ayer en el Vicente Calderón y otras efemérides de la jornada no quedarán en saco roto, se lo aseguramos.
El leif motif de este fin de semana, y ahora lo comprenderán, es el Factor Guardiola.
Ante las últimas actuaciones discretas de su equipo, o ante el acierto defensivo de unos rivales que ya están escarmentados a base de golpes y ahora sujetan con todas sus fuerzas al Barça, Pep ha decidido trascender de los futbolístico e indagar en los sentimientos y motivaciones de su plantilla.
Esto no es nuevo. Sabemos del uso de temas musicales que el técnico blaugrana empleó durante la temporada pasada para motivar a sus jugadores. Y sabemos también los resultados que obtuvo.
La última noticia que tenemos es admirable. Pep proyectó un vídeo del Informe Robinson sobre el montañero pamplonés Iñaki Ochoa de Olza, muerto trágicamente en el Himalaya. La historia narra asimismo una motivadora historia humana sobre el rescate del alpinista. Una historia que desdeña el individualismo y ensalza el valor humano y el compromiso colectivo para pelear por un fin admirable.
Guardiola se implicó con la historia de Iñaki y participó del documental de Michael Robinson. Nos consta que lo mismo hicieron miembros de la plantilla culé.
El resultado del partido fue favorable a los intereses culés frente a un épico Málaga. Los malagueños seguirán en Primera con actuaciones como las de ayer.
La moraleja, no sabemos qué pasará con el F.C Barcelona este año; lo que sí podemos asegurar es que Josep Guardiola no va a dejar de lado a su plantilla, ni el compromiso con el buen fútbol.
Ni, mucho menos, su humanidad y solidaridad con las historias que suceden alrededor del deporte.
Es el factor Guardiola.















La verdad es que Guardiola para estas cosas es un fenómeno, sabe dar donde debe y motivar a los jugadores.
Grande Pep, tú si que sabes sobre los valores macho.
Ante el cutrerio quejoso y que produce vergüenza ajena, de los que culpan a los árbitros de aquí, de Europa y de los otros cuatro continentes de los éxitos del Barça de Guardiola (6 copas como 6 soles, que se dice pronto), el técnico de Santpedor responde con dosis de elegancia. Lamentable resulta que la prensa de Madrid publique que Pep fue, durante el descanso, al vestuario a presionar al árbitro en el partido contra el Málaga, cuando lo cierto, y el mismo Pep lo reveló en la rueda de prensa pública postpartido (declaraciones convenientemente ocultadas en Madrid) que se acercó a pedir disculpas al colegiado por haberle aplaudido burlonamente tras la tarjeta amarilla a Piqué.
Excelente!
Me encantó. A ver cuando haceis para informe robinson un día en la vida de Pep guardiola como entrenador del Barsa. Seguro que iba a gustar.
[...] Pistas: Iñaki Ochoa de Olza, Pep Guardiola, jugadores del Barça, Michael Robinson. [...]
[...] el compromiso previamente creado, el equipo de Guardiola se vino abajo, rendido por el descontento, perdía fuelle y fe, no venía el gol pero lo peor de [...]