Sin despeinarse, sin arrugarse, sin apenas sudar, los hombres de Pep se llevaron la victoria y dejaron casi sentenciada una eliminatoria que no pasará a los anales de la historia por su espectacularidad. Una victoria más, otra ciudad conquistada que forma parte ya del exitoso curriculum del técnico culé.
El Barça se enfrentaba a uno de esos rivales “incómodos” que hacían pronosticar un difícil encuentro. Para la cita Guardiola decidió dar la batuta a los pequeños de la Masía que encarnan esta gran filosofía del conjunto catalán, excelente trato a su mejor aliado, el balón.
Todo parecía salir a pedir de boca, a los 24 minutos del encuentro, se había roto ya con todo un mes de especulaciones sobre la maldita efectividad, dos disparos, dos goles, el primero de Maxwell tras tocar todo el equipo culé el balón, y el segundo de Pedro. Ya está, partido cerrado.
A partir de entonces, control de los azulgranas con la intención de que transcurriera lo más rápido posible y sin sobresaltos un encuentro que no tenía mayor historia. Las miras estaban puestas ya en su siguiente choque liguero… el Sevilla de Gregorio Manzano.
Mención especial para Jeffren, jugador que terminó lesionado y al que deseamos una pronta y satisfactoria recuperación.
Esta vez no podemos decir mucho más.
Cesar L. Perez
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nohay nadie que pueda ser como ronaldinho era y como el jugava nadie sele iguala al gran ronaldinho