Como bien dijimos ayer, Líbano ha pagado los platos rotos y de momento, España no hará las maletas.
Con la mente puesta en paliar los errores del horrible partido ante Lituania, los de Sergio Scariolo sacaron de la pista al combinado de Líbano consiguiendo una abultada victoria.
Y es que España salió enchufadísima desde la primera jugada del encuentro, en la que Rudy Fernández, especialmente motivado, volaba por encima del aro. Ahí ya pudimos ver que la España que se iba a enfrentar a la potentísima Líbano, sería diferente.
Ante la selección libanesa surgió la figura de Marc Gasol. El pívot NBA (25 puntos y 8 rebotes) destrozó la defensa rival demostrando por qué está en la mejor liga del mundo y dejando claro que España ha aprendido de sus errores. Volvió el juego en equipo y la actividad defensiva aunque no olvidemos que en frente no había rival. Además, la aportación del banquillo (por fin hubo rotaciones) fue clave para el despegue definitivo y es que sólo dos jugadores españoles se quedaron sin anotar.
Y mención especial merece Fran Vázquez. El pívot gallego del Regal Barça, debutante esta temporada en el conjunto español, no está teniendo demasiados minutos. Pero ahí queda su excelente trabajo en la Ciudad Condal y ahora en Turquía, que como hemos podido ver ante Líbano, puede convertirse en un jugador clave para el devenir de la selección.
La última jornada de la fase clasificatoria se prevé apasionante y es que España, pese a su mal inicio de campeonato, aún sueña con ser segunda de grupo si vence a Canadá y Nueva Zelanda derrota a Francia.
¿Es quizás la suerte del Campeón? No, España ha vuelto.
Javier C López








