Los cuatro títulos Mundiales que ostenta Italia en su palmarés hacen que la selección transalpina sea uno de los referentes en este deporte rey que es el fútbol.
“Se va a un Mundial para ganarlo, no a que la gente se divierta. Para eso ya están el cine o el teatro”. Con esta rotundidad Marcello Lippi, seleccionador Italiano sintetiza la mentalidad de todo un país: ganar es el único objetivo.
Marcello Lippi basa la fortaleza de la selección en la veteranía, en el oficio y en el saber hacer de hombres como Pirlo, Gatusso, Cannavaro, Buffon… jugadores que en todo momento sabrán llevar el “tempo” del partido y llevarán al rival a su terreno: disputa de balón, ritmo de juego bajo, juego poco fluido.
Características todas ellas que hacen de la “Azzurra” un rival incómodo y difícil de batir.
Hacer mención especial a la sensible baja de Andrea Pirlo, y que es la incógnita a resolver por el seleccionador ya que podría verse obligado incluso a introducir una modificación táctica.
Los Italianos han demostrado que por encima de sus nombres propios, todos buenos jugadores de futbol con faena y oficio , lo que saben esencialmente es competir.









Se acusa a Marcello Lippi de llevar a un equipo veterano y sobre todo de no contar con Cassano (un “fuoriclasse”). Un equipo sin grandes figuras y sin un referente futbolístico.
Un saludo desde Panorama Fútbol