Real Madrid 2 – 2 Borussia Dortmund: Monumento a la velocidad.

Real Madrid 2 – 2 Borussia Dortmund: Monumento a la velocidad.

Generalmente la vida y el destino siempre conceden una segunda oportunidad para enmendar errores pasados y demostrar buenas intenciones futuras.

Los blancos tenían el beneplácito divino para ahogar la ansiedad creada desde que cayeran en territorio alemán (Borussia Dortmund 2 – 1 Real Madrid) y poder dejar muy encarrilado el pase a Octavos de Final.

Sin embargo, a los 15 minutos de juego el conjunto que dirige Jurgen Klopp ya había dejado perfectamente definidas cuales eran sus intenciones –venían a ganar en el coliseo madridista- y los argumentos que traían consigo para lograr semejante gesta deportiva -rigurosidad en el trabajo defensivo y alegría en el despliegue ofensivo-.

El planteamiento táctico – defensivo del Borussia Dortmund asfixio, ahogó y neutralizó el, a priori, mejor despliegue futbolístico del Real Madrid que acabó completamente frustrado ante la imposibilidad de penetrar el sistema de ayudas y coberturas posicionales propuesto por los alemanes.

El ataque madridista conformado por Ronaldo, Özil, Di María y en Punta Higuaín no encontraba espacios suficientes que les permitiera tener ninguna opción frente a la maraña defensiva del conjunto alemán.

Además, en caso de que les pareciera rácana y propia de equipo pequeño toda virtud defensiva, el despliegue táctico – ofensivo que propusieron los visitantes fue sencillamente espectacular.

Basaron su ataque, principalmente, en dos estrategias de juego;

1. La carrera y los espacios. Sabíamos que uno de los principales argumentos de este equipo alemán era la velocidad con la que se despliegan sus atacantes pero ayer se postularon como uno de los mejores en este arte balompédico de jugar al contragolpe.

2. Cuando la buena disposición táctica del equipo de José Mourinho les impedía llevar a cabo el plan principal optaban por una variante igualmente eficaz: balones en largo para que el potente delantero polaco Lewandoski viniera a recibir -arrastrando consigo a los zagueros blancos- y se generara de esta manera un espacio que los hombres llegadores desde segunda fila pudieran aprovechar.

¿Saben amigos? Coincido plenamente con las palabras que tuvo Michael Robinson en su Twitter al finalizar el encuentro: Noches como ésta reafirman mis sentimientos y refuerzan mis pensamientos, YO TAMBIÉN ADORO EL FÚTBOL.

César Labrandero.

 

 

Deja un comentario