“¿Quién ganará?”.
¡Amigos madridistas! ¡Camaradas azulgranas!
¿Están ustedes preparados?
¡Que empiece ya!
Muchas y sonadas son las ausencias en el bando madridista.
Di María, Ramos y Coentrao por sanción, Casillas y Pepe por lesión ¿Qué hacer ante tan desafortunado panorama?
¿Volverán los “trivotes” defensivos al Santiago Bernabéu? ¿Apostará José Mourinho por un tridente que exhiba su poderío ofensivo? ¿Veremos juntos a la dupla Higuaín-Karim?
Sin embargo, más allá de sistemas táctico y esquemas organizativos, de lo que no tengo ningún tipo de duda es de la actitud que mantendrán los jugadores blancos durante los 90 minutos de juego.
Confío ciegamente en ver a un conjunto madridista dispuesto a plantar batalla desde el primer minuto. Pelearán, lucharán y llevarán el encuentro hasta el límite de sus fuerzas con el único objetivo de salir airosos de tan colosal encuentro.
Las cartas del conjunto catalán son de sobra conocidas incluso antes de ser repartidas.
Tito Vilanova, fiel a sus principios, optará por darle continuidad a un estilo de juego que lleva ya muchos años demostrando el éxito de un proyecto:
“El amor incondicional hacia el balón llevado a su máxima expresión”, sin importar quien sea el rival y el escenario donde tengan que bailar.
Así, independientemente de quienes sean los once elegidos para disputar la ida de estas Semifinales, queda perfectamente definido el plan que llevarán a cabo: posesiones interminables como mejor argumento tanto para defensa como para ataque, continua movilidad de todos sus futbolistas ofreciendo nuevas y mejoradas líneas de pase al poseedor del balón y finalmente una llegada al área con multitud de efectivos para aumentar las opciones de cara a gol.
¿Quién ganará?
César Labrandero









