El cierre del mercado veraniego de fichajes nos dejo una “sorpresa” de última hora, no tanto por el traspaso como tal (era un secreto a voces) sino por la cuantía del mismo… hablamos como ya imagináis de Van der Vaart.
En un último intento de aligerar la plantila el Real Madrid traspasó al jugador holandes y actual subcampeon del Mundo al Tottenham ingles, los “Spurs” sabían de la necesidad que tenían los Blancos de dar salida a alguno de sus futbolistas y lo aprovecharon, adquirieron los servicios del jugador por un precio inferior al su valor real de mercado.
Desde aquí nos planteamos la siguiente cuestión, ¿realmente era Van der Vaart quien debía salir?
Si algo ha demostrado este jugador ha sido su profesionalidad, aparentemente no ha dado ningun problema y ha sabido asumir su suplencia, y por encima de todo ha demostrado ser un muy regular, siempre que salía lo hacia bien, convirtiendole en uno de esos jugadores que hacen plantilla.
Lo que está claro y ha quedado evidenciado es que antes de entrar hay que dejar salir porque luego pasa lo que pasa… que el resto de equipos se aprovechan de tus necesidades.
Se acabo la etapa de los Tulipanes en el Bernabeu…








