Nueva etapa que cubre el Real Madrid en esta puesta a punto de cara a la próxima temporada.
El encuentro quedó eclipsado por la contratación del último fichaje del equipo blanco, Mesut Özil, una de las figuras que lucieron con luz propia en el último Mundial disputado en Sudáfrica 2010, un joven talentoso de origen turco que ha encabezado el cambio generacional y de estilo que llevó a cabo la selección teutona en la cita mundialista.
Özil, es un jugador zurdo, con una técnica individual excepcional, buen manejo de balón con ambas piernas, tiene la capacidad de ver huecos donde el resto sólo ve piernas y que además ha disputado ya un gran número de partidos en la Bundesliga con tan solo 21 años.
Este futbolista aportará más potencial ofensivo a una plantilla que, ya de por sí asusta, una de las características que a buen seguro más explotará Mourinho de su nuevo fichaje, es la facilidad que tiene para elaborar rápidas y vertiginosas contras, como quedara patente en el pasado mundial. Por poner un pero a este extraordinario fichaje es el “quebradero” de cabeza que va a suponer a los dirigentes madridistas para elegir al jugador descartado, ya que la nómina de futbolistas en esa posición es muy amplia…
En lo que al partido de hoy se refiere, lo único destacable sobre el resto es el gol de falta directa que consiguió Van der Vaart, por lo demás, quedó patente que hay muchísimo trabajo pendiente que realizar todavía, quedan muchas horas de campo, de sudor y sacrificio, hay que determinar posiciones y fijar automatismos para que este buen proyecto deje de ser tal y pase a ser un equipo.








