Admitamos que son los mejores
Decía José Mourinho en rueda de prensa posterior al partido que: “La victoria tiene muchos padres y la derrota solo uno…” comentaba también que: “Yo entiendo siempre al madridismo, pero no le escucho”.
Tiene usted toda la razón Sr. Mourinho. Ni escucha ni tampoco asume su responsabilidad.
De nada vale que salga usted a decir públicamente que admite su responsabilidad y que acto seguido justifique la utilización de un sistema táctico, ultra defensivo, olvidando todo aquello bueno que llevaba haciendo el equipo a lo largo de la Liga con el resto de rivales a los cuales se habían enfrentado.
Sigo sin entender la alineación titular de Ricardo Carvalho, más de tres meses sin competición oficial, en lugar de Varane, del que usted decía iba a ser el futuro de la zaga madridista para los próximos 10 años, o Raúl Albiol, campeón de Europa y del Mundo con la selección española.
En mi opinión sería más sano y mucho más lógico admitir que, nos encontramos ante el mejor equipo de todos los tiempos, y que lo normal, como ocurre al resto de rivales, es perder ante el FC Barcelona porque sencillamente son mejores.
Sin embargo, en lugar de admitir tal obviedad, nos empeñamos, una y otra vez, en buscar extravagantes soluciones y excusas propias de cualquier parvulario infantil.
No me gustaría terminar la redacción de este Post sin antes dedicar unas palabras a la, más que vergonzosa, actuación del central portugués, ayer medio centro, Képler Laveran Lima Ferreira, “Pepe”.
Alguien debería explicarle a este futbolista lo que históricamente ha significado y significa portar la camiseta del Real Madrid. Deberían explicarle también la diferencia existente entre un jugador intenso, agresivo y fuerte de otro violento.
Deberían decirle que en el Real Madrid no vale todo para ganar, que la imagen del conjunto madridista se ha ido labrando durante más de 100 años de historia y que el respeto por el juego y los rivales está por encima de cualquier triunfo deportivo por importante que pudiera parecer.
Recuerda amigo, esto es el Real Madrid.
César Labrandero.











