Valencia 0 - 1 Sevilla.
Desde aquí nos queremos sumar al precioso y sentido homenaje que tuvo el equipo Valenciano con el pueblo Japonés al serigrafiar, en su propio idioma, el nombre de todos los futbolistas que componen la plantilla del Valencia C.F.
Alabado el gesto, ocupémonos ahora del futbol.
Se cerraba la jornada del domingo con un encuentro de altos vuelos, dos gallos frente a frente buscando un lugar preferente en este concurrido gallinero.
Los pupilos de Unai Emery eran sabedores de la victoria lograda por el submarino amarillo en la Catedral Bilbaína, hecho que les obligaba a ganar para seguir en lucha por la tercera plaza que da acceso directo a la próxima Champions League. Los Sevillistas, por su parte, no podían desaprovechar el tropiezo sufrido por Pericos, Leones y Atléticos en sus correspondientes partidos ligueros.
Con estas premisas el espectáculo estaba servido.
La alternancia de oportunidades durante todo el encuentro era manifiesta en cada portería. Cualquiera de los dos equipos merecía la victoria; un empate quizás hubiera sido lo más justo si en cuanto a méritos deportivos se refiere. Sin embargo, Rakitic –extraordinario fichaje invernal – no entiende de justicias y aprovechando un rechace en el área logró los tres puntos para su equipo.
Espectacular actuación del meta visitante Javi Varas que, con paradas como las de anoche, ha hecho olvidar un poquito la alargada sombra de Andrés Palop, un mito viviente en la institución hispalense.
César L. Perez.











