El equipo catalán recibía a un Valladolid con la necesidad de remontar si quería continuar en la Copa de su Majestad.
Daba comienzo el encuentro con un equipo pucelano dominador ante unos periquitos que se dejaban llevar. Fruto de tal no tardaría mucho en llegar la primera gran oportunidad, un penalti a favor de los vallisoletanos que Calle se encargó de desperdiciar tras una inoportuna frivolidad. El delantero quiso emular al mítico Panenka sin ningún resultado, reabriéndose así nuevamente el debate suscitado sobre provocación o espectáculo.
La oportunidad perdida sacó de quicio a su técnico Antonio Gómez que acabaría expulsado. Del posible 0-1 se pasó a la indolencia más absoluta de los dos equipos, un Valladolid “deprimido” por la oportunidad perdida y un Espanyol que seguía cómodo en su papel de equipo dominado.
En la segunda mitad Mauricio Pochettino se cansó de conceder tanta oportunidad y decidió sacar a su delantero titular, el ítalo-argentino Osvaldo, que demostró el gran momento de forma que está viviendo, necesitando únicamente 4 minutos para conseguir un gol que les daba si cabe mayor tranquilidad.
De ahí al final un penalti más, otro a favor del Valladolid que esta vez sí materializó Barragán. Noche de penaltis que quedará para la posteridad, el español Antonio Sánchez de la Calle emuló al otro “Antonio”, el de Checoslovaquia, Panenka.
Nuestra más sincera enhorabuena al Espanyol por su clasificación para la siguiente ronda y por la inmaculada trayectoria que lleva esta temporada en la Liga.









