Hace ya un par de semanas atrás, se encendían las luces de emergencia en la casa blanca: Pipita Higuaín estaba lesionado y parecía mucho más grave de lo inicialmente previsto. Se hablaba incluso de una posible intervención quirúrgica que dejara al delantero argentino apartado varios meses de los terrenos de juego. Con tal estruendosa noticia, se reabría de nuevo la conveniencia o no de fichar un delantero de garantías que supliera tan inoportuna lesión.
El enigma a resolver giraba entorno a dos frentes: ¿se fichaba a otro “killer”, puesto que únicamente quedaba Benzema como delantero centro de la plantilla? O por el contrario ¿se trataba de buscar una alternativa deportiva ante la poca credibilidad del jugador francés?
Para tratar de dar solución a tanta pregunta primero debemos analizar a grandes rasgos el juego del equipo madridista para saber qué delantero se ajusta mejor a tales características.
El diseño implantado por José Mourinho para su nuevo Real Madrid gira sobre un 4-3-3 y se basa en estos aspectos fundamentales:
1. La fuerza del colectivo, la exigencia del grupo unido llevado a su máxima expresión (todos atacan, todos defienden).
2. Crecemos a partir de una férrea defensa, siendo el delantero centro nuestra primera barrera defensiva (impidiendo una salida de balón limpia a la zaga rival).
3. Equipo compacto y sin distancia entre líneas, buscando favorecer las transiciones defensa-ataque. Llegamos al área rival con el menor número de toques posibles.
4. Aprovechamos la velocidad de nuestros delanteros con balones largos a la espalda de los centrales.
Bajo estas pautas y dadas las características de uno y otro delantero, el Pipita Higuaín se ajusta mejor al modelo de juego que propone el Real Madrid ya que:
1. Goza de la agresividad necesaria para ejercer la primera línea de presión con total eficacia.
2. Es generoso en los esfuerzos colectivos cuando no se tiene la posesión del esférico. Llegando incluso a realizar permutas de posición si el equipo lo requiere.
3. Con espacios por delante es un jugador muy poderoso.
Karim Benzema por su parte es un excelente jugador que se ajusta mejor a un esquema táctico, 4-4-2 que incluya un delantero centro referencia sin mucha movilidad y que sea capaz de fijar a los centrales por varios motivos:
1. Es un futbolista explosivo en espacios cortos, le cuesta mucho realizar la primera línea de presión y sufre con los esfuerzos largos.
2. Teniendo otro delantero referencia que dificulte la salida de los centrales le otorga una mayor libertad al jugador francés, dando rienda suelta al suculento abanico de recursos técnicos que atesora.
3. Su llegada desde segunda línea es sencillamente espectacular y cuando pisa el área rival es un jugador letal.
Siendo estas las diferencias que entendemos existentes entre uno y otro, consideramos que en caso de fichar algún delantero centro, el Real Madrid no vendría a suplir a Benzema sino a complementar al jugador galo.
Cesar L. Perez
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