Atlético de Madrid – Real Madrid.
Somos del todo conscientes que cuando llegan estos ansiados duelos ligueros las aficiones de uno y otro equipo lo afrontan de manera bien distinta. Unos, los madridistas, como mero trámite dando por segura la victoria y otros en cambio, los atléticos, como mero trámite también pero esta vez conducidos directamente hacia la irremediable derrota…
Sin embargo, este año los rojiblancos han recobrado las esperanzas mirando precisamente hacia la casa de su eterno rival. “Si los blancos fueron capaces de vencer temores infundados por Franceses y Octavos, por qué no podremos hacerlo nosotros?
Lejos de vagas e infundadas profecías lo que está claro es que algún día llegará la victoria para los atléticos ¿por qué no este fin de semana?
Dejemos a un lado las estadísticas y recurramos únicamente a lo estrictamente deportivo ¿De qué argumentos disponen uno y otro equipo?
ATLÉTICO DE MADRID
Futbolísticamente hablando, los colchoneros, son inferiores en todas sus líneas a sus vecinos de la capital pero disponen de argumentos suficientes para salir victoriosos de la contienda.
Buena parte de sus posibilidades pasan por la inspiración que tengan en la noche de mañana el tridente mágico del equipo: Reyes, Forlán y por encima del resto Sergio el Kún Agüero. Si el pequeño Argentino está bien, que seguro lo estará, las opciones de victoria suben exponencialmente.
Otro de los factores a tener en cuenta será la nueva defensa que presente Quique Sánchez Flores, otra más. Con Perea sancionado se postula Domínguez como pareja del Uruguayo Godín. El lateral derecho parece que lo ocupará el Checo Ujfalusi y el izquierdo todo apunta al capitán Antonio López. En cualquiera de los casos tendrán que dar el máximo todos ellos si quieren sacar algo positivo puesto que se enfrentan a uno de los ataques más goleadores de toda la liga.
Y lo mejor de todo, aquel motivo que los une y hace tan especiales, el escudo que portan sobre sus corazones: Club Atlético de Madrid.
REAL MADRID
El conjunto que dirige José Mourinho llega a este encuentro con la satisfacción propia de sentirse por primera vez en siete años entre los ocho mejores equipos del viejo continente.
Una satisfacción que puede ir acompañada de un doble filo: euforia necesaria para afrontar un exigente choque liguero o por el contrario un excesivo gasto de gasolina imprescindible para iniciar el ascenso a puerto.
Tanto colectiva como individualmente los madridistas son más y mejores futbolistas.
Disponen de un repertorio amplísimo para cualquier tipo de situación y son capaces de llevar el peso del partido. Pueden regalar la iniciativa al rival para acribillarlo una y otra vez a base de rápidas salidas a la contra y finalmente ahora, como se ha comprobado en los últimos partidos, gozan de la tranquilidad y calidad suficiente para abrir defensas cerradas.
Colchoneros vs merengues.
Hagan sus apuestas, ¿quién ganará?
César L. Perez.











