
Emocionantísimo partido que nos han ofrecido los dos equipos en el estadio Vicente Calderón. Un encuentro que ha tenido de todo, lucha, entrega, pasión, talento y violencia.
La consigna era clara y evidente para los chicos de Quique Sanchez Flores: una defensa muy adelantada con líneas muy juntas para reducir los espacios y dificultar el juego del Barça, nula concesión de pases interiores tratando de cortar toda línea asociativa entre jugadores, un repliegue intensivo, ejerciendo el colombiano Perea de último hombre para, con su velocidad portentosa, realizar tantas coberturas como fueran necesarias a sus compañeros, y finalmente una presión intensiva de todos los jugadores ofensivos sobre la zaga culé para dificultar la salida de balón y recuperar la posesión del mismo en zonas avanzadas.
Por su parte el Barça tan solo trataba de ser Barça (con todo lo que ello supone): introduciendo una variante táctica que parece ya habitual, cuando gozaban de la posesión de balón, Busquets se introducía entre los centrales formando una línea de tres y ambos laterales abrían el campo todo lo posible colocándose en la mismísima línea de cal, de esta manera las opciones de juego se multiplican.
En su primera mitad, el conjunto catalán fue claramente superior, monopolizaban la posesión del esférico y gozaban de un amplio repertorio de ocasiones como para dejar sentenciado el encuentro. Pero en unas ocasiones la formidable actuación de David de Gea, y en otras el infortunio de sus delanteros, lo impidieron.
Kun Agüero demostraba no estar completamente recuperado de la entrada que sufrió en San Mamés y apenas intervenía en el juego y su equipo lo acusaba de manera muy patente.
A falta de juego, en la segunda mitad el equipo colchonero apostó por la épica, las ganas y la casta de un equipo campeón para tratar de ganar un encuentro ante un rival muy superior. Todos los intentos fueron en balde ante una solida defensa azulgrana y donde el mejor rojiblanco era su joven guardameta que evitó una goleada de escándalo. Es sin duda alguna el reemplazo natural de Iker en la selección.
Finalmente, Pep Guardiola logró un ansiado triunfo en un dificilísimo feudo y lo añade a su larga lista de conquistas en todo el territorio nacional.
No queremos cerrar esta crónica sin hacer mención a la feísima entrada que realizó Ujfalusi a Leo Messi en el tobillo derecho. Pudo ser peor, mucho peor, pero es un síntoma de que o se toman medidas a nivel general sobre los jugadores o nos quedaremos en nuestra liga sin los mejores activos de la competición: esos jugadores elegidos con ese talento diferencial.
Hemos visto como Cristiano Ronaldo, el Kun Agüero, y ahora Leo Messi caen estrepitosamente ante la defensa rival una y otra vez. ¿Se imaginan una liga BBVA sin estas estrellas… por estar lesionados? ¿Que pena no? Pues a los organismos competentes les rogamos desde aquí que tomen medidas para que esto no ocurra, porque de lo contrario irá en perjuicio de todos, y digo bien, de todos los aficionados a este apasionante deporte.
Cesar L. Perez.
www.lascosasderobin.es