Finalmente se impuso la lógica y no hubo sorpresas a excepción de la clasificación de Ghana si pudiera considerarse como tal, que nosotros consideramos que no.
EE.UU.
El equipo de las barras y estrellas mantiene una dinámica exitosa que verifica con este primer puesto del grupo “C” el buen papel que tuvieron en la Copa Confederaciones, donde lograron un meritorio segundo puesto únicamente por detrás de Brasil. Los Americanos son un conjunto ordenado en el que por encima de todo prima la rigidez táctica y la disciplina. Tienen jugadores muy potentes físicamente que les permite presionar durante todo el encuentro la salida de balón del equipo rival.
Inglaterra.
Pasando mas apuros de lo esperado, finalmente los de Fabio Capello lograron la clasificación para los octavos de final como segundos de grupo. Los ingleses tienen muchos y buenos jugadores en todas las líneas, Terry; Gerrard; Rooney como ejemplo. Son un combinado que por cuestiones históricas y de prestigio saben competir y a buen seguro que lo van a demostrar en el apasionante cruce de octavos de final que les va a medir contra la selección Alemana.
Esta nueva y renovada selección Alemana combina lo mejor de su antecesora (rigor táctico, orden, perfecta ocupación de los espacios) con la creatividad e imaginación de las nuevas generaciones lideradas por el jugador del Werder Bremen Özil. Han practicado el mejor fútbol en lo que va de Mundial y se han mostrado como una de las candidatas al título.
Ghana.
Único representante Africano en los octavos de final, salvo sorpresa mayúscula de Costa de Marfil, son un equipo tremendamente físico que con espacios crea muchas dificultades al rival por la velocidad con la que se despliegan al ataque.
Tienen problemas para mantener la portería a cero por su escasa organización defensiva y por la pérdida de concentración en algunas fases del encuentro a pesar de ello son un combinado muy competitivo y difícil de batir.









