Después de ver el partido entre Francia y España, dan ganas de no escribir. O al menos, para no privar a los lectores de lascosasderobin.com, de escribir obviando al equipo galo. La razón es sencilla: Francia no ha querido competir en su encuentro ante España para evitar a la anfitriona Lituania, en semifinales, y el resultado ha sido contundente (69-96).
Este tipo de actitudes deberían ser sancionadas por parte de la FIBA (que mira habitualmente hacia otro lado) en campeonatos de la talla del Eurobasket. Durante los primeros veinte minutos, España se contagió del juego aburrido y ramplón de la selección francesa, que llegó a ir por delante de los españoles durante algunos minutos antes del descanso.
Pero tras la reanulación, el rodillo español comenzó a carburar sin ningún tipo de oposición por parte del equipo que dirige Vincent Collet, que dio descanso a sus tres estrellas NBA (Tony Parker, Joakim Noah y Mickael Gelabale).
El choque sirvió para dar minutos a los menos habituales, aunque siempre liderados por el capitán Juan Carlos Navarro, España fue aumentando las diferencias. Su rival será el vencedor del encuentro entre Finlandia y Eslovenia, ésta última dirigida por el conocido Bozidar Maljkovic.
Cualquiera de los dos equipos son, a priori, muy inferiores al combinado español pero que ante la irregularidad (pese a las victorias) de los de Sergio Scariolo, no debería sorprender un resultado adverso. El que avisa no es traidor…
Javi López













