
Algo tan conocido como el rojo de Papá Noel, el trío Melchor-Gaspar-Baltasar o la blanca navidad. El encuentro de anoche escenografió a la perfección aquello que siempre ha significado el Real Madrid: Esfuerzo, lucha y superación.
El Madrid nunca se rinde, por difícil que parezca la hazaña, no tira la toalla, a pesar de mostrar síntomas de profunda fatiga, y además, como le invites a cenar, acaba con tus existencias y las de tu vecino.
Sin embargo, permítanme diferir de la opinión generalizada.
No estoy de acuerdo en que el Real Madrid mostrara una falta de compromiso o graves síntomas de apatía en los primeros cuarenta y cinco minutos.
Entiendo que la única razón por la cual encararon el túnel de los vestuarios con una desventaja de 0 – 2 se debe a razones de poder y no de querer como la mayoría de mis colegas ha mencionado en los diferentes medios.
Me explico.
No hay que ser un erudito, ni siquiera un experto conocedor del tema para saber que las mejores características del Real Madrid, atendiendo a las específicas condiciones de sus futbolísticas, son: la velocidad, la carrera y los espacios.
Así, bajo estas premisas, preparó el encuentro Manuel Pellegrini.
Dispuso un equipo que, en el aspecto defensivo, replegara muy cerca de su propia área con líneas juntas y, a sabiendas de que el Madrid no contaba con un jugador específico de banda, acumuló muchos futbolistas en el centro del campo para anular toda posible concesión de movimientos por parte del rival.
Bien es cierto que, durante 45 minutos, los chicos de José Mourinho chocaron una y otra vez con la impenetrable muralla propuesta por los andaluces, erraron más pases de los habituales y tuvieron menos claridad de ideas que de costumbre.
Pero de aquí a una falta de motivación…
Sea como fuere, lo que está claro es que, una vez más, los blancos han ganado un partido que tenían perdido y han sido capaces de hacerlo como históricamente se le ha reconocido a este club, valores que nunca se debían haber perdido: esfuerzo, lucha y superación.
P.D.: ¿Alguien duda ahora de la calidad de Karim Benzema?
César Labrandero