Esta semana nos conmocionábamos al conocer la fatídica noticia de la muerte del mítico jugador Miljan Miljanic, entrenador del Real Madrid y Valencia, tras padecer una larga enfermedad; toda la familia futbolera llora tu perdida y te reserva un lugar en nuestros corazones.
Descanse en paz Miljan.
Tengo tantas cosas que contarles…
…Empezaré por el principio.
El Real Madrid visitaba Mallorca un isla que ha visto naufragar a galácticos bajo diluvios universales, abdicar a seres superiores y obrar auténticos milagros.
Bajo estas premisas y el extraordinario estado de forma por el cual están atravesando los pupilos de Joaquín Caparrós los madridistas quedaban avisados: para ganar tendréis que pelear y sudar como auténticos cosacos.
El planteamiento táctico del conjunto balear quedaba meridianamente claro desde que el esférico echó a rodar:
1º Gran acumulación de futbolistas por detrás del balón con líneas muy juntas.
2º Presión asfixiante a todo rival madridista impidiendo así cualquier atisbo de circulación.
3º Rápidas transiciones defensa – ataque con el menor número de toques para aprovechar la velocidad de sus hombres de ataque. (Pereira; Castro; Víctor; Hemed)
Así y sólo así el RCD Mallorca fue superior a todo un Real Madrid durante los primeros 45 minutos.
Siendo superiores los bermellones, ¿por qué no ganaron el encuentro?
Varias son las razones que se me ocurren para ofrecerles una respuesta, sin embargo y en mi opinión, la más contundente de todas es la siguiente:
José Mourinho es un extraordinario entrenador.
Me encantó ver el amplio repertorio de soluciones tácticas que maneja el técnico luso en casos de urgente necesidad.
1º Magnífico fue el cambio de Lass por Higuaín (Özil retrasaba su posición para ofrecer una mejor salida de balón).
2º Brillante fue el cambio de Marcelo por Coentrao (Para quedarse con una línea de tres defensores que marcarían de manera individual)
3º Soberbio fue el cambio de Arbeloa por Kaká (Para aprovechar las llegadas desde segunda línea del jugador brasileño)
Entiendo que a muchos de ustedes no les guste, prefieran otro estilo de juego diferente al que propone José Mourinho para sus equipos pero lo que nadie puede negar y sería absurdo hacerlo es que estamos ante un técnico ganador.
Por cierto, a falta de una jornada para que alcancemos el ecuador de la Liga, el Real Madrid se ha proclamado campeón matemático de invierno.
¿Presagio de un nuevo entorchado madridista?
Veremos…
César Labrandero










