
Finalmente todo se quedó en un susto y España logró pasar a octavos de final como primera de grupo, algo que parecía muy difícil o incluso impensable después de sufrir esa amarga derrota en la primera jornada contra Suiza.
Lo más positivo que nos dejó el encuentro de ayer fue la clasificación, porque en lo referente al buen juego y ocasiones creadas, nuestra “roja” se vio claramente superada por la selección Chilena.
Marcelo Bielsa, planteó un partido en el que sus principales armas iban a ser la presión intensa y la agresividad en campo contrario sobre todos los futbolistas Españoles, para poder recuperar lo
antes posible la posesión de balón e iniciar así, acciones ofensivas que pudieran generar ocasiones de gol.
España se encontraba desarbolada, le habían quitado el balón y con ello buena parte de sus argumentos colectivos, no eran capaces de sacudirse la presión asfixiante ejercida por los Chilenos y se
recurría al juego directo y a balones largos en busca de una acción individual por parte de Fernando Torres o David Villa, fue precisamente así como llegó el primer gol, un pase al espacio de Xavi.
Alonso buscando la carrera del niño Torres y una salida incomprensible del portero Chileno que aprovechó Villa para marcar desde 40 metros.
Sin merecerlo España se encontraba con ventaja en el marcador, la recompensa fue mayor cuando a los pocos minutos Iniesta roba un balón en campo contrario se apoya nuevamente en David Villa,
logra el 2-0 y la expulsión de un jugador Chileno por falta cometida sobre Fernando Torres, así se llegó al descanso, con ventaja en el marcador y con pleno de eficacia, dos ocasiones dos goles.
Reanudada la segunda mitad, llegó el gol de los Sudamericanos parecía que iba a dar emoción al encuentro pero finalmente no fue así, la inferioridad numérica sumado a la mejoría del juego
colectivo por parte de los Españoles iba a pesar cada vez más en los pupilos de Bielsa que finalmente decidieron conformarse con un resultado que les daba el pase a los octavos de final.
Punto y final a una fase de clasificación que deja a España como campeona de grupo pero que deberá mejorar muchos aspectos del juego si queremos tener opciones reales para la consecución del
título final.







