Tienen cuerda para rato...
Es de sobra conocido por todos aquel dicho popular que clama contra la mala suerte producida en los días como ayer, fechas en las cuales el calendario augura un sin fin de desgracias por haber coincidido en la semana un martes y un trece…
En mi opinión, la fortuna o adversidad, no tiene cabida en nuestro deporte rey.
Así, donde otros ven gatos negros, espejos rotos, escaleras en el camino o sales derramadas… yo solo encuentro hechos y explicaciones.
Comencemos.
Me sorprendió la alineación titular de Pep Guardiola, entre los once elegidos, no había un solo futbolista de corte defensivo que fijara la posición en el centro del campo, otorgando la correspondiente libertad táctica que requiere Xavi Hernández.
Los únicos jugadores capaces de realizar tales funciones, Mascherano y Busquets, se encontraban formando pareja de baile como centrales.
Así, sin un medio centro defensivo, los pasadores rossoneros, conseguían lanzar rápidas contras para que Alexander Pato y Cassano rompieran con una velocidad endiablada al espacio.
Otro aspecto importante del encuentro sobre el que me gustaría incidir: ¿por qué no circulaba el balón como es costumbre en los jugadores culés? ¿por desmérito del FC Barcelona?
El planteamiento táctico de Massimiliano Allegri, técnico milanista, era sencillamente perfecto, ocupaban todos los espacios y cerraban cualquier posible línea de pase desactivando así cualquier opción de asociación por parte de los pequeños del barça.
En la segunda mitad todo cambió. El terrible desgaste físico del principio hizo mella sobre el ánimo de los italianos. La presión sobre el poseedor del balón ya no era tan efectiva, los jugones culés aparecían como por arte de magia y todo hacía pensar que sería cuestión de tiempo que comenzaran a golear.
Sin embargo es precisamente en este aspecto donde radica mi mayor preocupación. Percibí cierto conformismo por parte de los azulgranas, prefirieron especular con un ajustado resultado antes que seguir en busca del tercero, del cuarto y del quinto que cerraran definitivamente el partido…
¿Cansados de ganar?
Juzguen ustedes.
César Labrandero












