El estruendoso resonar de “El Arrebato” Sevillista ha agitado las cabezas de
todos esta semana. El colorido de una grada entregada acelera el pulso de
mis venas y las pocas horas restantes para la disputa del encuentro disparan
mi ansiedad por las nubes, por favor que empiece esto ya¡!
Sevilla - Real Madrid: Por un puesto en la final soñada.
Deportivamente son dos conjuntos con bastantes similitudes deportivamente
hablando. Ambos parten de la absoluta necesidad que para ellos supone
sentirse seguros: solidez defensiva extrema personificada en cuatro férreos
defensores apoyada por la constancia y sacrificio de dos medio centros
dispuestos a dejarse la piel sobre el campo.
Ofensivamente no necesitan demasiada elaboración del juego para crear pánico
entre sus rivales, hacen de la velocidad un arma imparable con auténticos
prodigios de la carrera entre sus filas, así Navas, Di María, Perotti,
Cristiano Ronaldo entre otros… no conciben el juego de otro manera que no
sea al galope, cuanto más rápido y mayor descontrol haya en el juego mejor
se sienten y peor hacen sentir a sus rivales.
Sin embargo considero que hay dos elementos diferenciales, uno por cada
bando, que pueden inclinar el choque a favor de uno u otro.
Por lado hispalense me llama poderosamente la atención Frederic Kanouté y su
facilidad para crear segundas jugadas, muy atentos también al estado de
forma de sus otros dos delanteros, Negredo que reclama día a día un puesto
en la selección nacional y Luis Fabiano que después de ciertos vaivenes
deportivos parece ya definitivamente centrado con su club.
Del Real Madrid creo que será fundamental la aportación de Mesut Özil, si el
jugador Alemán consigue una buena posición entre la línea defensiva y la de
medios puede crear verdaderos quebraderos de cabeza al bueno de Gregorio
Manzano; se le reclama un buen partido lejos del Santiago Bernabeu y que mejor
escenario para lograrlo que el Ramón Sánchez Pizjuán?
Y entre tanto, el togolés Abdebayor, se unirá a la batalla final de la
próxima semana, que refuerza todavía mas si cabe la delantera merengue.
Finalmente todos contentos, José Mourinho ve satisfechas sus necesidades
deportivas y nosotros como espectadores tenemos otra estrella mas para
contar en el firmamento.
Tambores de Guerra en Sevilla, no se lo pierdan.
Por Cesar L. Perez








