
Pelé, Maradona y Cruyff se resignan a perder un trono que, por otra parte, ya queda en otra época. Es suyo porque se lo han ganado y nadie se lo pretende quitar.
Eran otras ligas, otro fútbol. Lo de hoy es “la era moderna” y eso ya es otro cantar. Así que, ¿por qué preocuparse de defender un título que no existe oficialmente o insistir en comparar lo incomparable en lugar de dedicarnos a disfrutar?
En este cruce de comentarios irónicos el último en hablar ha sido Pelé, en exclusiva para el Daily Mail:
“Messi nunca será una leyenda hasta que no meta 1.000 goles como yo”.
“Mis amigos argentinos siempre están tratando de comparar a alguien con Pelé, pero yo les digo en broma que primero tienen que elegir quién es el mejor jugador de Argentina. Cuando marque 1.000 goles entonces empezaremos hablar”.
Lo dicho, eso quedó en otra era, ni mejor ni peor, sólo otra época. Otro tipo de futbolistas, otros defensas, otra potencia y precisión en el juego.
Afortunadamente nos encontramos en una época de plenitud del deporte rey y no podemos más que disfrutar y dar gracias. Igual que disfrutamos enloqueciendo mientras vemos vídeos de Maradona, Cruyff o Pelé.
El ego y la competitividad son partes fundamentales del carácter ganador de una estrella del fútbol. Es por eso que les admiramos y nos hacen disfrutar.
Que el balón bendiga el Olimpo.
-E. Lindes-







