Atlético de Madrid.
Hace unos días Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid, comparecía en rueda de prensa para hacer oficial lo que era ya un secreto a voces: el club rojiblanco reestructuraba todo su organigrama deportivo.
Para llevar a cabo semejante transformación, la cúpula colchonera había elegido un modelo con un marcado carácter atlético. José Luis Pérez Caminero y Carlos Aguilera harían las veces de director deportivo y responsable del fútbol base, respectivamente.
Dos históricos exjugadores del Atlético de Madrid que serán los encargados de administrar la parcela deportiva, dándole máxima importancia a la coordinación entre el Fútbol Base y el Fútbol Profesional.
¿Acierto? ¿Error?
Hay quien critica este modelo de gestión deportiva abogando única y exclusivamente por la profesionalidad, dejando al margen sentimientos y pasiones que pudieran nublar la razón.
Otros, sin embargo, confían sus esperanzas a gente de la casa. Dirigentes que sepan lo que significa pertenecer a una institución como es la rojiblanca, capaces de asimilar el éxito pero válidos también para gestionar el fracaso en momentos de dificultades.
En mi opinión, Carlos Aguilera y José Luis Pérez Caminero aúnan la capacidad de liderazgo y conocimiento del sector futbolístico que exigen los más metódicos, junto con un amor incondicional hacia unos colores que agradará, sin lugar a dudas, a aquellos más pasionales.
Me gusta este nuevo Atlético de Madrid…
¿Y a ti?
César Labrandero















