…AHORA TAMBIÉN JUEGAN.
No se trata de un prefijo telefónico, tampoco hablamos de la última combinación ganadora en la lotería nacional, ni mucho menos hacemos referencia a un tanteo parcial de nuestros jugadores ÑBA en su camino de preparación al próximo Europeo de Lituania.
El resultado resume un partido de futbol, más que partido, partidazo, fútbol en estado puro, sin paliativos ni peros y con un solo por qué, ¿por qué no juegan así siempre?
En la noche de ayer los blancos, como nos tenían acostumbrados hasta entonces, no solo volaban por el verde buscando rápidas transiciones defensa – ataque sino que lejos de “tan solo” correr, se pararon, miraron a los ojos a su rival y lo bailaron con paciencia, sin desesperación, hasta encontrar la mejor opción.
¡ESPECTACULAR REAL MADRID!
A pesar de la obviedad que pudieran generar los calamitosos y ostensibles errores de la zaga local, en mi opinión el hándicap maño en la noche de ayer no estuvo únicamente en la defensa sino en un concepto general, un error de planteamiento.
Una máxima en el futbol que Javier Aguirre pareció olvidar: si quieres adelantar posiciones teniendo en frente a un equipo con la capacidad que tiene el Real Madrid para ocupar y devorar espacios, la sincronización entre tu propia zaga y la línea de medios debe ser perfecta, de lo contrario te verás abocado a un escandaloso resultado.
Así, sin agresividad ni resistencia alguna fueron cayendo los goles, uno tras otro hasta un total de seis, demasiado castigo para una afición zaragocista que a comienzos de esta temporada soñaba con no volver a sufrir y que a las primeras de cambio ha comprobado que todo será igual una vez más.
César Labrandero













